Una joya de la biodiversidad. La papa voladora nace en una enredadera y crece suspendida sobre el suelo, demostrando que la naturaleza siempre encuentra formas sorprendentes de evolucionar. Su apariencia inusual y su origen la convierten en una especie única, símbolo de la riqueza biológica de nuestros campos y del conocimiento que las familias productoras han preservado por generaciones.